El lunes 8 de abril de 2024 fue un día muy especial para nuestra familia porque, al igual que muchas otras familias en Canadá, Estados Unidos y México disfrutamos de un maravilloso fenómeno astronómico que se repetirá en 28 años (es decir, hasta el año 2052). Nos referimos al eclipse solar total.
A continuación nos gustaría compartirte nuestra experiencia de forma muy breve:
+ algo que estuvimos haciendo en las semanas previas al eclipse fue tratar de explicar este fenómeno a nuestro hijo de 5 años de la forma más clara, didáctica y precisa posible. Nos apoyamos de videos disponibles en Internet, libros y sobre todo de la imaginación (”imagina que el Sol es como una lámpara gigante, que la Tierra es como un balón de futbol y que la Luna es como una pelota de tenis y que cada cierto tiempo la pelota de tenis se coloca entre la lámpara y el balón de futbol de tal forma que produce una sombra muy especial en una zona específica del balón”).
Esta forma de explicarle el eclipse solar total a nuestro hijo funcionó pues a él le gusta mucho jugar futbol y tenis,
+ también en las semanas previas al eclipse le explicamos que no podría ver el eclipse directamente sino que tendría que usar algún método de protección (tuvimos la oportunidad de conseguir lentes debidamente certificados para observar el eclipse. Estos lentes le llamaron mucho la atención y pasamos un rato diciéndole que eran unos lentes especiales y que tendríamos que cuidarlos y seguir las instrucciones apropiadas para su uso),
+ el día del eclipse todos nos despertamos con gran emoción y expectación (¡sobre todo nuestro hijo!). A través de la televisión e internet seguimos el desarrollo del eclipse hasta que llegó el momento que llegaría a su fase de totalidad en nuestra ciudad. Subimos a la azotea de nuestra casa y con gran asombro (¡en especial para él!) pudimos observar al Sol cubierto totalmente por la Luna durante algunos momentos con nuestros lentes especiales,
+ una vez que el eclipse solar terminó su fase de totalidad en nuestro ciudad nuestro niño regresó a sus actividades normales y aunque aparentemente lo tomó como un evento más en su día luego nos dimos cuenta de que en realidad lo estaba asimilando a su manera.
Algunas lecciones aprendidas de lo anterior son:
+ la importancia de explicar los fenómenos naturales apoyándonos en cosas que le gustan,
+ la importancia de hablar acerca de la seguridad y de seguir las indicaciones apropiadas,
+ la importancia de dar la oportunidad a nuestro hijo que asimile las cosas.
También notamos que para nuestro hijo fue más natural seguir el eclipse por internet que por televisión: consideramos que esto es natural puesto que cada vez es más común que los niños se familiaricen desde muy pequeños con internet y dispositivos móviles.
¿Cómo fue la experiencia del eclipse solar total para tus hijos? ¿Tuviste la oportunidad de disfrutarlo en familia?
¡Compártenos tu experiencia!
¡Hasta pronto!

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