La hidratación juega un papel crucial en el bienestar de todos, especialmente en los niños. Y mientras que la necesidad de beber suficiente agua es bien conocida, lo que a menudo se pasa por alto es la calidad del agua que consumimos.
El cuerpo humano se compone de aproximadamente sesenta por ciento de agua, y en los niños, este porcentaje puede ser aún mayor. El agua es esencial para numerosas funciones vitales incluyendo el transporte de nutrientes, la regulación de la temperatura corporal y la eliminación de desechos a través del sudor y la orina. Los niños son especialmente susceptibles a la deshidratación debido a su mayor tasa de metabolismo y porque no siempre reconocen la sensación de sed, lo que los hace más vulnerables a no consumir suficiente líquido.
La calidad del agua potable puede variar significativamente dependiendo la fuente y el tratamiento que recibe. Aunque el agua del grifo es generalmente segura para beber en muchas partes del mundo puede carecer de los minerales que se encuentran en el agua natural obtenida de fuentes subterráneas (conocida como agua enriquecida con minerales por contener minerales benéficos para la salud como calcio, magnesio y potasio).
El agua enriquecida con minerales no solo sacia la sed sino que también puede tener un impacto significativo en la salud y desarrollo de los niños: estudios han demostrado que una buena hidratación mediante este tipo de agua mejora la concentración, la memoria y otras funciones cognitivas en los niños además de que les ayuda a mantener la atención, lo cual es esencial para el rendimiento académico.
Por nuestra parte como familia encontramos un sistema que purifica y mineraliza el agua de grifo y ya hemos empezado a ver beneficios en nuestra salud incluyendo a nuestro pequeño de seis años (como el satisfacer la sed más rápidamente y mejorar nuestra digestión). Al ser un sistema de fácil uso le permite a nuestro hijo servirse agua por sí mismo, lo que está ayudando a fomentarle el hábito de beber agua regularmente (algo que puede ser desafiante en el caso de los niños).
Si gustas conocer mayor detalle sobre este sistema escríbenos un correo y con gusto te responderemos.
La calidad del agua que beben nuestros hijos e hijas debe ser un tema prioritario para los padres de familia: si bien es un tema del cual no siempre se habla su importancia es crucial para su desarrollo.
¡Hasta pronto!

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