El temor infantil nocturno se refiere al miedo que experimentan algunos niños y niñas durante la noche al quedarse solos en la oscuridad y se manifiesta de varias formas: dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes con sobresalto en la madrugada, pesadillas, ansiedad previa al momento de ir a dormir y una fuerte necesidad de que los padres estén presentes acompañándolos durante la noche.
Si bien el temor infantil nocturno es un fenómeno que puede formar parte del desarrollo infantil también puede ser una fuente de angustia tanto para los niños como para los padres, y en este post nos gustaría comentar un poco al respecto.
Algunas de las causas más comunes del temor infantil nocturno son:
+ desarrollo del cerebro: conforme los niños y niñas crecen su imaginación se vuelve más activa, lo que los puede llevar a imaginar situaciones o cosas que los asusten en la noche,
+ experiencias previas: el temor infantil nocturno puede también tener su origen en alguna situación traumática vivida por el niño o niña experimentó relacionada con la oscuridad,
+ miedo aprendido: los niños y niñas pueden haber escuchado de gente cercana a ellos (como compañeros de escuela, familiares e incluso sus propios padres) acerca de miedos nocturnos y esto pudo haber originado en ellos su propio temor a la noche,
Algunas recomendaciones para ayudar al niño o niña a lidiar con el temor infantil nocturno son:
+ crear una rutina para la hora de dormir que puede incluir actividades como leer un cuento, baño con agua tibia o escuchar música suave, lo que puede ayudar al niño o niña a conciliar más rápido el sueño,
+ mantener una luz tenue ya sea dentro de la habitación o fuera de la misma,
+ hablar con el niño o niña sobre sus temores: esta parte es crucial para aumentar la confianza en ellos y conocer de viva voz cuál puede ser la causa de su temor a la oscuridad,
+ evitar sobreexposición a dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir: en una época donde los niños y niñas pueden manejar fácilmente los dispositivos electrónicos y acceder a prácticamente cualquier tipo de contenido es importante evitar la sobreexposición especialmente antes de ir a dormir,
+ la práctica de actividad física regular durante el día también es recomendable para que el niño o niña concilie más rápido el sueño y duerma profundo.
Es importante resaltar la importancia de consultar a un especialista para recibir la atención adecuada en caso de que tu hijo o hija esté experimentando temor infantil nocturno.
Ayudar a nuestros hijos e hijas a afrontar el temor infantil nocturno requiere paciencia, comprensión y amor. En nuestra experiencia personal como padres hemos enfrentado situaciones de temor infantil nocturno con nuestro hijo y hemos aplicado las recomendaciones anteriores, lo cual ha ayudado en el proceso de que nuestro hijo supere poco a poco su temor a quedarse solo en la noche.
Si te gustaría que escribiéramos más sobre el tema no dudes en enviarnos un correo electrónico.
¡Hasta la vista!

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