Mi primer desfile de 16 de septiembre

En esta ocasión (y con motivo del mes patrio) quisiera compartir un recuerdo que tengo de mi niñez referente a la primera ocasión que asistí a un desfile militar del 16 de septiembre.

Desde que desperté ese día estaba emocionado pues ya mi papá me había dicho un día antes que me llevaría a ver el desfile. Recuerdo que me desperté muy temprano, me bañé y preparé y luego tuvimos un desayuno en familia. Como vivíamos relativamente cerca de la avenida Paseo de la Reforma (en la Ciudad de México) salimos caminando rumbo a la glorieta de Cuauhtémoc (en el cruce de las avenidas Insurgentes y Reforma, dos de las principales vialidades de la ciudad) y cuando por fin llegamos ¡comenzó algo nuevo para mí!

Si bien ya había presenciado el desfile militar del 16 de septiembre en años anteriores por televisión (de niño siempre me gustó jugar con soldaditos de juguete y también jugar a las guerritas con mis amigos, simulando que estábamos en bandos contrarios y que combatíamos entre nosotros) la experiencia de verlo en vivo fue algo nuevo para mí. Aunque había bastante gente mi papá y yo pudimos acercarnos lo suficiente para quedar casi en primera fila.

Recuerdo haber visto a los soldados marchando gallardamente, todos al unísono y portando con mucho orgullo el uniforme militar: el sonar de las botas de casquillo al chocar contra el suelo me impresionó bastante. Pero sin duda lo que más me impresionó fue ver los tanques: verlos tan cerca, con su armamento y con los soldados colocados en la parte superior fue para mí (como niño en aquel entonces) algo muy especial, al grado que es un recuerdo que aun guardo en mi memoria.

También recuerdo el paso de los aviones militares conforme avanzaba el desfile, haciendo un ruido increíble: ¡me sentí como si estuviera en ese momento en una película!

Ahora que soy un orgulloso padre de un hijo de seis años (y consciente del difícil momento que vive México en cuanto a violencia y que como padres debemos inculcar en nuestros hijos valores que incluyan el diálogo y el solucionar las cosas por la vía pacífica) espero la oportunidad de llevarlo a presenciar un desfile militar del 16 de septiembre (las veces que ha presenciado el desfile por televisión le ha interesado) y que, tal vez, los recuerdos de esa experiencia queden grabados e su memoria como quedaron grabadas en la mía las imágenes del primer desfile que pude presenciar en vivo cuando era niño.

¿Tienes algún recuerdo como padre o madre de familia relacionado con el mes patrio? Si es así, ¡compártenos tu experiencia!

Si te gustaría que escribiéramos más sobre este tema (o temas relacionados) no dudes en enviarnos un correo electrónico.

¡Hasta la vista!

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